viernes, 15 de mayo de 2015

Diferencia entre sigla y acrónimo

Las siglas y los acrónimos son conceptos que siempre están muy relacionados y que, incluso, llegan a confundirse. De hecho hay siglas que son acrónimos y acrónimos que son siglas. Sin embargo, a pesar de esta relación, no son sinónimos y en realidad se refieren a cosas diferentes.

Las siglas son palabras formadas por la inicial de un conjunto de términos siendo, normalmente, usado como nombre de organizaciones, partidos políticos y empresas. También se utiliza para acortar la compleja nomenclatura que puedan tener determinados productos, inventos, impuestos... Ejemplos de siglas hay miles y algunas son tan comunes que ya están incorporadas al lenguaje español (normalmente son palabras muy largas que se pueden leer) y son nombre comunes de pleno derecho como láser (light amplification by stimulated emission of radiation) u ovni (objeto volador no identificado). También son siglas ONU (Organización de las Naciones Unidas), IRPF (impuesto sobre renta de las personas físicas) y PSOE (Partido Socialista Obrero Español).

Los acrónimos son algo parecido, pero diferente. Un acrónimo es formar una palabra que puede ser leída con naturalidad usando partes de otras palabras. Por ejemplo, “motel” es un acrónimo porque viene de motor+hotel. Y lo mismo emoticono (emoción+icono). Pero también ovni y ONU son acrónimos porque cumplen la definición: unen palabras y se pueden leer con naturalidad en español

¿Y qué es eso de “que se pueda leer con naturalidad”? Pues eso mismo. “Cara”, “pomelo” y “láser” se pueden leer con naturalidad. “Gggttt”, en cambio, no porque no es una combinación de sonidos que usemos en nuestro idioma. Eso mismo le pasa a IRPF que (dado que leer ir-ppp-fff no es muy natural) sólo es sigla y no acrónimo. Tampoco son acrónimos PC, DVD, CD, RSS...

Así que para abreviar:

- las siglas se forman con la inicial de las palabras como ONU, BCE, PC, DVD o CD.

- los acrónimos se forman con partes de palabras (1 o más letras).

- las siglas que se pueden leer con naturalidad en español también son acrónimos como láser, ONU, ovni, sónar, diu, opa...

- las siglas que no se pueden leer con naturalidad no son acrónimos como es el caso de IRPF, BCE, DVD, PSOE, CD...

- los acrónimos que se forman usando varias letras de las palabras, no son siglas como en el caso de motel, ligre (león+tigre), emoticono (emoción+icono) o informática (información+automática).

viernes, 8 de mayo de 2015

Los nombres de los días de la semana

Seguramente la influencia del inglés, tan presente en internet, haya tenido algo que ver o quizás es que no concebimos que algo tan importante como un día de la semana se escriba como el resto de las palabras comunes o a lo mejor es que nos hemos acostumbrado a verlos escrito en los calendarios. El caso es que, aunque nos resulte extraño, los días de la semana se escriben en minúsculas.

Es decir, que aunque en inglés se escriba Monday, Tusday, Wednesday, Thursday, Friday, Saturday, Sunday en castellano somos mucho más humildes y nuestros días se quedan en lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo ¿La razón? Porque se supone que, a pesar de que no lo parezcan, son nombres comunes. Cosas de la ortografía. Por cierto, los meses del año también se escriben en minúsculas.

viernes, 1 de mayo de 2015

Uso de los guiones para separar palabras

Cuando justificamos un texto suelen aparecer líneas con espacios enormes entre las letras, por lo que usar los guiones es necesario para evitar que el texto se vea descuidado, pero hay que seguir unas reglas a la hora de utilizarlos. Básicamente (en esta página de la RAE las cuentan más detalladamente) se reducen a que se pueden dividir las palabras por sílabas o por sus componentes, siempre que estos componentes sean ambos unidades reconocibles (dos palabras o una prefijo en uso y una palabra). Así valdría sub-acuático, pero no arc-ángel o des-astre por mucho que arc- fuera un prefijo y “-astre” provenga de “astro”.

Además de eso, es importante saber que no se pueden separar vocales que vayan seguidas o consonantes dobles (salvo, en ambos casos, que se separe por unidades), que la -x siempre va con la vocal que le sigue (menos en ex-), que no se puede dejar una vocal sola, que las siglas no se dividen y que la -h intercalada no se tiene en cuenta como consonante en las secuencias de vocales (salvo que se separe por unidades) y que no es aceptable que a principio de línea haya una forma que empiece por nh-, sh-, rh-, hl-. Es decir, que no está aceptado dividir desi-nhibir, de-shacer o pe-rhidrogenada.

También hay que tener en cuenta que cuando una palabra lleva guión (roba-novios por poner un ejemplo) si queda dividido a final de línea hay que poner otro guión al principio para que el lector sepa que esa palabra tiene guión (quedaría roba- -novios).

En cuanto a la estética, es importante dejar al menos tres letras tras un punto y seguido, no dividir palabras de cuatro letras y evitar que aparezcan repeticiones de sílabas seguidas (que que-ría).

Hasta ahí las reglas más básicas, aunque yo añadiría 3 recomendaciones más que me parecen importantes: La primera es que el guión es un instrumento para evitar que una línea quede con los espacios demasiado amplios. No es obligatoria y, desde luego, no ayuda a la lectura ni queda bonita. Así que no te vuelvas loco poníendolos (yo era de esos) y úsalos sólo cuando veas que es necesario. Normalmente no se nota un espacio en el que sólo cabrían dos letras y un guión.

La segunda es que trates de evitar que queden dos líneas seguidas con guiones porque sobrecarga bastante el texto. A veces es imposible, pero hay que intentarlo.

Y la tercera es que si la última línea de un párrafo está formada por una sola palabra, no la toques. La RAE dice que se puede cortar siempre que en la última línea queden 5 caracteres, pero aun así queda feo. Siempre se puede meter una palabra antes o después que te evite dejar media palabra como final de párrafo.

viernes, 10 de abril de 2015

Cómo hacer crear e-pubs con Calibre

A la hora de sacar un e-book a la venta hay que tener en cuenta que no todos los dispositivos utilizan los mismos formatos, por lo que, al menos, deberías hacer una versión en pdf y en e-pub. Existen varios programas que te permiten convertir tus archivos de texto en otros formatos y Calibre es uno de los mejores, sobre todo por la enorme variedad de formatos que te permite crear. Sin embargo, hay una cosa que casi siempre queda mal y es transformar un pdf en e-pub. Se descoloca el texto, aparecen páginas en blanco, el archivo que se crea pesa varias decenas de megas en vez de unos cuantos kilobytes...

Esto no tiene ninguna importancia si lo único que quieres es leer el archivo, pero es un verdadero fastidio cuando eres escritor y necesitas hacer varias versiones de tu libro para venderlo. La solución más obvia sería partir de un archivo doc (los que usaba el Word) en lugar de un pdf, pero Calibre no reconoce este formato ¿Entonces cómo narices creo un archivo e-pub con este programa? Pues resulta que Calibre tiene problemas con los doc, pero funciona perfectamente con los docx que es el formato que usan las nuevas versiones de Word. Así que actualiza tu procesador de textos o pásate al Writer de OpenOffice, que este último también permite crearlos. Y así, podrás crear e-pubs con Calibre sin ningún problema y con un peso normal.

viernes, 27 de febrero de 2015

Alquilar y huésped

Puede parecer increíble que existan palabras que signifiquen una cosa y su opuesto, pero no es menos llamativo que dos de las integrantes de esa escasísima lista de términos estén referidos al arrendamiento ¿tendrá algo que ver nuestra cultura tan dada a relacionar posesiones con estatus social? Ni idea, pero el caso es que alquiler y huésped son de los pocos términos en castellano que puede usarse para señalar los dos opuestos de una misma operación: alquilar se refiere tanto al arrendador como al arrendatario y huésped puede usarse para hablar del casero o del inquilino. Otro caso parecido sería el de “dar clase”, construcción utilizada por igual para el que enseña y el que aprende.

Obviamente, este tipo de términos tan confusos es mejor evitarlos cuando se escribe, especialmente si se va a hablar de los dos extremos de la acción. Para esos casos, sinónimos como arrendar, casero, enseñar, anfitrión o inquilino (cada uno en su caso) vienen muy bien y te ahorran muchas explicaciones. En el caso de huésped, también puede usarse la pareja huésped/hospedador, aunque en ese caso habría que dejarlo muy claro para evitar confundir al lector.